El Boulevard (2017)

I. Del amor y otras balas

Espíritu búho

Te contaron que desaparecí,

Pero sabes que no es verdad,

Adopté la forma de la ausencia

Quedándome en el umbral de tu casa.

De vez en cuando riego tus plantas,

Tu perro me ladra y tu vecino fallecido

Hace como que acaricia a su esposa.

Duermes tranquila en tu refugio

Rodeada de una oscura laguna,

Porque sabes que mi espíritu búho

Te cuida desde la ventana.

Pétalo de mar

Ambos sabemos que el amor

No viene a nuestros pies

Como una espiga en el calcetín

O un pétalo de mar en el pómulo.

Ambos sabemos que huiremos

Olvidados de este lugar,

Antes que nos pisen el corazón

Como pisan los niños los charcos.

Incógnita

Busco la incógnita

Que se esconde

Tras tu mirada eléctrica

Que baja por tu mejilla

Y se transforma en beso.

II. Nostalgias imperiales


Héroe

Nadie se atreve a caminar

Por los vértices de un nombre

Que ya no se pronuncia.

Solo quedaron las espinas,

Las escamas de un pensamiento

Que una vez lancé al mar.

El vértigo es el cuerpo del vacío,

El mismo vértigo de los mundos

Que no conocen los rincones.

No tanto como los conocí yo

Cuando era ese niño que despertaba

Con el primer rayo de sol,

A las abejas dormidas en las rosas,

Con el polen que me hacía estornudar

Recordándome que aún existía.

El mismo niño que intentaba

Conquistar la niebla de una tarde

Para jugar a ser un héroe.


El último

A mi perro Dólar

La soledad habita

En el jarrón con flores mustias

En el silbido de las ventanas

En el granizo sobre el coche

En el columpio oxidado

En la pecera llena de hojas

Y de peces muertos.

La soledad habita

En la sombra del patio

Donde enterraron a los perros

Y en la caseta de madera

Donde morirá el último

Que ahora ladra solo.


Cuando lloramos

Los niños que dormían la siesta

Bajo la sombra del viejo árbol,

Han envejecido brutalmente

Y el árbol les ofrece la sombra

Haciéndoles recordar toda niñez.

Dos adolescentes se enamoran

Para después huir sin recursos,

Donde la orquesta familiar

No interrumpa sus sueños de ser libres,

Aunque el pobre oído enmudezca

Su oído cuando lloramos.

Los caracoles abandonan

El hogar con la lentitud

De la pluma al caer,

Y las vidas se descalzan

Y caminan en las finas telarañas

Que se rompen cuando el mundo

Nos bosteza su melancolía,

Aunque el pobre oído enmudezca

Su oído cuando lloramos.